
Cuando el tablero de control se ilumina y la fila de clientes no disminuye, lo último que se necesita es que la pizza o los productos de panadería pierdan su calor antes de llegar a los clientes. Ese espacio entre la salida del horno y el plato del cliente destruye la textura del alimento, elimina su crujiente superficie y daña la reputación del negocio. Un emisor de calor por infrarrojos resuelve este problema, proporcionando calor adicional para mantener la temperatura adecuada del alimento, sin que se seque ni se cocine en exceso.
Lo importante detrás de escena
Construimos estos dispositivos para que generen un calor radiante constante y controlable. Los emisores de cuarzo alcanzan rápidamente la temperatura deseada y mantienen esa temperatura estable. Los elementos de onda corta responden inmediatamente a las instrucciones del termostato, permitiendo así mantener la temperatura constante sin problemas. Puede elegir entre voltajes de 120V o 240V, según sea necesario para su horno. Los soportes estándar facilitan su instalación, ya sea debajo del horno o encima del armario de almacenamiento. La energía se dirige exactamente donde se necesita, evitando así desperdicios de calor y manteniendo caliente la superficie del alimento sin que se queme.
En un entorno de servicio real, el calor debe estar al mismo nivel que la velocidad de producción. Al instalar el emisor por encima de una estantería de almacenamiento o directamente junto al punto de servicio, se preserva la textura crujiente del alimento y su brillo superficial. De esta manera, cada rebanada o pastelito parece como si acabara de salir del horno. Esto permite procesar más alimentos rápidamente, reducir las Repeticiones y evitar el desperdicio de energía en el calentamiento posterior. El resultado es menos productos dañados debido a cambios en la temperatura y una calidad consistente en cada plato.
Qué hay que tener en cuenta durante la instalación
Los emisores de infrarrojos son sencillos de usar, pero es importante mantener cierta distancia entre ellos y los alimentos, al menos 6 pulgadas, para evitar puntos calientes. Asegúrese también de que su horno o armario de almacenamiento pueda soportar la mayor cantidad de energía requerida. Si opera en un ambiente húmedo, evite que el vapor llegue directamente al emisor, para así prolongar su vida útil. Planifique bien el montaje, el voltaje y el flujo de aire, y el dispositivo funcionará de manera eficiente y fiable.