
En el área de moldeo por soplado, cualquier desigualdad en la calefacción de las preformas se hace evidente de inmediato: paredes delgadas, marcas de estrés y productos defectuosos que afectan negativamente todo el proceso de producción. Es necesario contar con un sistema de calefacción que alcance rápidamente la temperatura deseada, mantenga esa temperatura constante y continúe funcionando bien, turno tras turno. Hemos diseñado nuestros elementos calefactores infrarrojos precisamente para este propósito.
Lo importante detrás de todo esto Estos emisores son de tipo cuarzo infrarrojo de onda corta; se eligieron porque responden rápidamente y son fáciles de controlar dentro del túnel de calentamiento. Sus especificaciones coinciden con las necesidades de las máquinas: 1200–2400 W, 230 V o 115 V, además de conectores estándar R7, lo que facilita el cambio de las lámparas. El tubo de cuarzo permite una alta densidad de potencia y se calienta rápidamente, permitiendo alcanzar la temperatura deseada rápidamente después de un cambio de producto. La salida de calor es constante a lo largo de toda la longitud de la lámpara, algo crucial cuando se utilizan varias cavidades y se necesita un calentamiento consistente.
Por qué funciona en el moldeo por soplado La preforma debe calentarse de manera uniforme antes de ser estirada. Si la temperatura varía, se producen diferencias en el peso de los productos y puntos débiles en su estructura. Con estos elementos, el calor es estable y consistente, lo que ayuda a mantener tiempos de ciclo constantes y a reducir los desperdicios. Se reduce el consumo energético, ya que el emisor solo calienta lo que necesita, cuando lo necesita. La rápida respuesta también reduce el tiempo de inactividad durante el arranque y la configuración de las máquinas.
En las máquinas de Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB, el hecho de que la potencia, voltaje y dimensiones sean compatibles significa que se puede reemplazar la lámpara sin tener que modificar el túnel de calentamiento.
Detalles prácticos que no se pueden pasar por alto El sistema infrarrojo es eficiente, pero las lámparas son sensibles al estado de la superficie sobre la cual se colocan. Es necesario mantener los reflectores limpios y alineados; de lo contrario, se pierde eficiencia y es necesario aumentar la temperatura para compensar. Verifique también la instalación y los conectores; algunas líneas utilizan soportes especiales. Si se mantiene el voltaje adecuado, la lámpara tendrá una vida útil larga y un rendimiento estable. Planifique los reemplazos como parte del mantenimiento programado, y no cuando ya haya una emergencia en la producción.